
El consenso de Wall Street es algo raro. Por lo general, por cada toro que golpea la mesa, hay una advertencia bajista de una perdición inminente. Pero al entrar en 2026, el ambiente es diferente. Los bancos más grandes y los investigadores independientes están sorprendentemente alineados y predicen un cuarto año consecutivo de ganancias para el S&P 500. ¿Los impulsores? Una Reserva Federal amigable, facturas de impuestos en caída y una inteligencia artificial…











