
Vivir en una región con inviernos extremadamente fríos tiende a convertirte en un experto en conducción en invierno. Pero conducir con habilidad en invierno significa más que simplemente saber qué hacer si se desliza sobre el hielo o cómo limpiar adecuadamente el parabrisas. Significa estar al tanto del mantenimiento importante del vehículo, como revisar las luces exteriores, probar la batería y controlar periódicamente la presión de los neumáticos.











