Todos sabemos que la comida navideña de todos no es como una tarjeta de felicitación perfecta. Hay muchos chistes sobre esta época que se supone que es maravillosa pero no lo es. Y a veces es maravilloso. Pero en otras ocasiones, esos desafortunados conflictos históricos vuelven a surgir cuando la familia se reúne. Aquí hay algunas ideas sobre cómo dejar las cosas como están y asumir el liderazgo para mantener la paz. Ya sea que usted sea el anfitrión o asista, puede ser responsable de algunas pequeñas cosas que pueden evitar o al menos minimizar la discordia.
Piensa en mantener la paz en la comida.
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1. Ofrezca asistencia incluso si no la solicitan
Reconozca que sus mayores están envejeciendo y pueden tener menos capacidad o energía para realizar el trabajo habitual de una reunión. No importa qué tan bien lo hayan hecho mamá o papá en el pasado, ofrézcase a hacer más usted mismo y vigile la organización de la preparación y el servicio de cualquier comida. El envejecimiento pasa factura, por muy robusto que parezca alguien.
2. Acuerdos
Sugiera llegar a algunos acuerdos con todos desde el principio. Piensa en lo que no funciona en tu familia. Por ejemplo, “¿Podemos acordar no hablar de política por hoy?” En muchas familias, no todos están de acuerdo cuando se trata de estas discusiones potencialmente divisivas. Lo mejor es mantenerlos fuera de los límites. Ya conoces el elenco de personajes. Encuentre dónde puede sugerir establecer algunos límites sobre qué no hablar en la mesa.
3. Recitar recuerdos positivos
Pida a los padres mayores que cuenten historias sobre recuerdos felices del pasado. Incluso si los ha escuchado antes (tal vez muchas veces), puede ser alentador para su ser querido anciano recordar cosas que le trajeron alegría. Después de todo, son los guardianes de la historia familiar y nadie puede reemplazarlos.
4. Comprender los límites cuando los padres ancianos tienen demencia
Millones de estadounidenses mayores sufren pérdida de memoria “.Deterioro cognitivo leve” o demencia. Esto puede limitar su capacidad para mantenerse al día con lo que sucede en un grupo y seguir una conversación. Quiere ayudarlos a evitar confundirse o abrumarse. Reconozca que cualquier forma de deterioro cognitivo puede hacer que una persona mayor se sienta agitada o angustiada de alguna manera por el bullicio y el ruido. Esté atento a pequeños signos de angustia. Ofrécete a sacarlos de una multitud ruidosa para descansar o tener un momento de tranquilidad cuando lo veas. Sintonízate con cierta sensibilidad.
5. No respondas a la negatividad
A veces, un invitado o familiar puede volverse desagradable, crítico o desagradable en una reunión familiar. Lo que sale de su boca puede irritar o provocar enfado. En la mayoría de situaciones como ésta, puede resultar útil simplemente ignorar lo que dicen. No respondas en absoluto. Evite la tentación de discutir con ellos, incluso si están completamente equivocados en cualquier comentario que hagan. Déjalo ir. No afrontarlos no alimenta el comportamiento desagradable.
Quizás asumir el liderazgo como pacificador pueda ser un nuevo papel. Deseamos a todos los lectores un tranquilo Día de Acción de Gracias y una manera de encontrar gratitud por lo bueno de sus vacaciones.












